Es vital conocer el aparato psíquico de con quien uno trata, esto nos ayudara a entender muchas cosas. No es lo mismo palparle el higado a alguien que tenga una neurosis histerica, que a a alguien que tenga una neurosis fovica o un psicotico paranoide.
Este tipo de cosas que muchas beses es olvidada por la medicina de las especialidades, y se trata solo un pedaso del paciente sin ponerlo en un contexto. El paciente no es un ojo, no es un riñon, no es un higado, no es una infeccion, no es un cancer, etc, etc. Es una persona, con todo lo que esto incluye, emociones, sentimientos, familia, amigos, sociedad y tambien la biologia. Lo famoso psicobiosocial.
Para hacer una evaluación mas completa del paciente y poder entender muchas cosas y poder escoger un tratamiento mas adecuando, creo que es vital no obviar datos sobre la constitución de su personalidad. Por lo que seria provechoso saber datos sobre la constitución familiar, con quienes vive, si se mudo últimamente, nivel de educación, a que se dedica, si tiene actividades extra laborales, hobbies, gustos, religion, espiritualidad, obsesiones, manias, ritos. Datos biográficos, niñez, adolescencia, etc.
Quizá muchos digan, que esto ya seria tarea de otra área de la salud, como puede ser la psicología o la psiquiatría. Pero no hay que olvidar el poder que tiene la angustia reprimida de impactar sobre nuestro cuerpo o nuestra manera de actuar. Es por eso que quiza el echo de conocer un poco mas al paciente, mas allá de su cuerpo, le ayude al mismo a poder confiar un poco mas en el profesional que lo trata y responder mejor al tratamiento. Por que el paciente se va a identificar mas con el profesional ya que este lo conoce, no solo su enfermedad, si no que conoce su persona en un aspecto mas amplio incluyendo lo psicológico y lo social.